La Importancia de la Infraestructura
Sin lugar a dudas, mejorar la infraestructura de un país se constituye en un factor determinante para su desarrollo tanto económico como social.
La infraestructura como tal, debe entenderse como un servicio. Un servicio cuya función es brindar bienestar a la comunidad en materia de transporte, suministro de agua, energía, vivienda, comunicaciones, petróleo, gas, minería, salud, educación y también en el aspecto ambiental.
Una inadecuada red de carreteras, puertos y aeropuertos conlleva a tener altos costos de producción, lentitud en el transporte de carga y, por ende, baja productividad y desventaja competitiva frente a otros países, especialmente en una coyuntura de apertura y globalización como la que se vive actualmente. La infraestructura portuaria, debe cumplir con unas condiciones mínimas que garanticen una operación segura. Una eficiente infraestructura de transporte impulsa el comercio internacional.
Si el suministro de agua es deficiente, se genera un problema social que afecta negativamente la salud de la población y sus índices de productividad.
Un inadecuado suministro de energía se traduce en bajas posibilidades de desarrollo al impedir la creación de nuevas empresas y desestimular la inversión extranjera.
En materia de educación, problemas como: Los altos índices de reprobación, deserción, ausentismo, etc., no sólo deben ser analizados a la luz de consideraciones académicas, sino también evaluar si la infraestructura y el equipamiento de los planteles educativos es el adecuado y si el acceso vial a los mismos es eficiente.
Desde el punto de vista ambiental, la infraestructura debe preocuparse por mejorar la calidad del aire, del agua, de los suelos y de la biodiversidad. En este sentido, la importancia de la infraestructura ambiental radica en la capacidad que ésta posea para ofrecer servicios de: Manejo y tratamiento de aguas residuales, manejo de residuos urbanos, industriales y biológicos, prevención y control de contaminación atmosférica, energías renovables, monitoreo, análisis, verificación y certificación a los entes responsables.
Un desarrollo integrado en la infraestructura conlleva a un mejoramiento de la calidad de vida, reduce los niveles de pobreza al tener un mayor acceso a los servicios de salud y educación, atrae inversión extranjera, disminuye los costos de transporte lo cual tiene una incidencia directa sobre el volumen de comercio internacional, se genera más empleo y por ende mayor consumo en los hogares que en últimas se traduce en crecimiento del PIB.
Por lo anterior, la inversión en infraestructura debe ser una prioridad para cualquier país que busque un desarrollo sostenido.